Anorexia, Como tratar esta enfermedad


La anorexia, como toda enfermedad, tiene una causa. En este caso, se trata de una causa social. El llamado “boom” de la publicidad, sobre la base de las nuevas tecnologías comunicacionales, facilitó la globalización de estereotipos. Y es el estereotipo de belleza el que ha sembrado mundialmente el “boom” anoréxico. Así, progresivamente, hombres y mujeres de todas las regiones se obsesionan con su imagen y -literalmente- mueren por adaptarla a los patrones estéticos de hoy. Pero se hace necesario recordar que todo patrón cultural es, en cuanto tal, arbitrario. Basta mirar cien años atrás para confirmar que el estereotipo de belleza de entonces era justamente el opuesto al contemporáneo: mujeres obesas hacían vibrar de atracción al inglés más conservador, mientras que las flacas eran denostadas y difamadas como “estériles”. Morbosa paradoja de la situación del Siglo XXI: el ideal estético actual (delgadez in extremis) se identifica con la imagen de las víctimas de la realidad más cruel de este mundo, la hambruna. Así, nos encontramos frente a un orden global niega a dos manos una alimentación saludable: tal vez sea porque es consciente de que el hambre debilita e impide pensar, por lo que, al imponerlo, asegura su existencia. Pero queda una esperanza: luchar por seguir pensando, erguirse contra toda modalidad del hambre -que también es una deliberada enfermedad social- y bregar por un verdadero “¡boom!” de la anorexia, una explosión espectacular que la haga estallar desde sus raíces y desaparecer para siempre.